lunes, 19 de agosto de 2013

Comiendo En Tandil

Tenía unos días sobrantes de vacaciones y me los tomé en Tandil, mi ciudad natal. Aproveché para ver familia, amigos, comer bastante y tomar mucho vino, je. Pero una de las cosas que tenía pendientes de mis últimas estadías en la ciudad, era reincidir en el restaurant San Isidro Cocina, al cual hacía casi mas de un año que no iba.

Así fue que llegado el viernes de esa semana, luego de ver en la web el menú hice la reserva correspondiente. El lugar se maneja con la modalidad restaurant "cerrado" o "en casa", ya que funciona en el propio hogar de los dueños, el chef José Ferrer (de vasta experienca en famoso hotel del sur argentino) y su esposa la sommelier Alejandra Alvarez. Abre de jueves a sábado, unos días antes publican en Facebook el menú semanal (siempre con una temática gastronómica  distinta) y se accede por reserva telefónica.

La modalidad es de menú fijo por pasos, en esta oportunidad tocaba cocina italiana, y arrancamos con el aperitivo Pequeñas croquetas de risotto al azafrán con suave crema de bagna cauda. Una muy interesante conjunción de sabores para abrir el apetito.






Luego vino el anti pasto Torre tibia caprese con pesto de albahaca, mini carpaccio de ternera y focaccia de olivas con jamón crudo y radiccio. Todo muy fresco, la mezcla de las verduras con la carne y el jamón crudo ideal para acompañar la 2da. copa de tinto.






A continuación le entramos al principal Lasagna casera. Espinacas a la crema, pechugas de pollo, ragout de ternera y salsa pomodoro. Muy bueno el mix de sabores de los distintos rellenos. Todo muy sabroso, en su punto y para dejarte casi casi satisfecho.






Para terminar, vino el Tiramisú de limón con amarettis. Muy lograda variación de un clásico, sin sobresaturaciones dulzonas o empalagosas.






San Isidro coincide con un interesante repunte que pegó la ciudad (a mi entender) en materia gastronómica en los últimos 3-4 años, donde aparecieron varios emprendimientos interesantes, algunos de las cuales ya los comentó el amigo Ariel de Vinarquía acá y acá. No es que antes no los hubiese, pero se trataba de una ciudad dominada por la parrilla o cocina convencional argentina, además de los infaltables y numerosos lugares para comer picadas con los ya célebres productos regionales.

Volviendo al tema central, imagino que querrán saber cual fue el vino que acompañó la cena. La carta de vinos que tienen es corta pero con buenas opciones, como el Adrián Río Single Vineyard Roble malbec 2010 que elegí en esta ocasión. Estructura media, mucha fruta fresca y buena acidez, ideal para acompañar estos platos, al muy buen precio de $90. Admiten descorche ($40) que seguramente aprovecharé en otra oportunidad.






El menú cuesta $115 (sin incluir bebida) y los vale con creces. Es el lugar donde mas me gusta ir a comer cuando estoy en la ciudad, por la calidad de los productos que ofrecen, el nivel de la cocina y el servicio atento y personalizado. El ambiente es muy tranquilo y relajado, pocas mesas y música suave de fondo, ideales para una conversación relajada y centrarse en disfrutar la experiencia. 

Así que si andan por Tandil, no lo duden: denle "Me gusta" en San Isidro Cocina, estén atentos a cuando publican el menú semanal y hagan su reserva.


San Isidro Cocina
Cagnoli 868 (Barrio Uncas)
(0249) 443 1574 / 15 457 3518
sanisidrococina@hotmail.com.ar

jueves, 11 de julio de 2013

Encontrando Al Cabernet Franc

El pasado 23 de mayo en la vinoteca Autre Monde asistí a una cata a ciegas predominantemente de vinos cabernet franc, de gama media a alta. Digo predominantemente porque de los 8 vinos degustados había dos cabernet sauvignon. Esto era en razón de que Víctor Nastasi (dueño de la vinoteca y alma mater de este tipo de eventos) le otorgó un carácter lúdico al asunto; debiendo los asistentes "acertar" la mayor cantidad de items de todos los vinos: año de cosecha, zona de procedencia, precio, y fundamentalmente, cual era franc y cual no. Vale decir, había que descubrir los posibles infiltrados. 

Todo esto sin saber a priori si los "foráneos" eran uno, o mas de uno; o incluso si eran otro varietal o un corte. Entretenido ejercicio, del cual con la suma final de puntos el ganador podía llevarse de premio una botella a elección de los vinos de esa noche. Mas allá de eso resultó una muy interesante experiencia, y muy grato poder comprobar el buen nivel general de las etiquetas elegidas. Hablemos de los vinos:



Primogénito cabernet sauvignon 2008. De Bodega Patritti, San Patricio del Chañar, Neuquén. Aromas de frutas en licor y pimiento rojo, sobre fondo vegetal y algo mineral, también se percibe el aporte de la madera pero no de manera invasiva. Ataque y paso seco, sedoso, cuerpo medio, algo secante. Tiene un final medio con rico retrogusto amargo. Equilibrado y con buena acidez, tal vez un tiempito mas en botella lo termine de redondear.

Desierto Pampa cabernet franc 2009. De Bodega del Desierto, La Pampa. Aromas frescos, entre florales, frutados y piracínicos, con marco ahumado (buena madera) y moka de fondo. Muy franco en boca, picante, de estructura media y buena acidez. Tiene final medio-largo, donde en el retrogusto sentí una nota mentolada muy agradable. Muy buen vino.




Sottano Reserva cabernet sauvignon 2007. De Bodega Sottano, Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza. Perfil aromático entre especiado y vegetal, con reminiscencias a cuero y algo de fruta roja. Seco, de estructura media, acidez correcta, complejo y bien evolucionado, con cierta elegancia. Un vino muy disfrutable.

Durigutti Reserva cabernet franc 2011. De Bodega Durigutti, uvas de La Consulta (Valle de Uco) y Agrelo (Luján de Cuyo), Mendoza. Aromática de frutas maduras, con notas piracínicas y herbales, luego aparece una nota que recuerda a higos. Sus aromas cambian con el rato en copa. De entrada dulce agradable, sabroso, con buena estructura, directo y muy expresivo. Fresco y con largo final que recuerda a las sensaciones olfativas. Es un vino de perfil vegetal y fresco, con notas frutales leves. Muy interesante.




Verum Reserva cabernet franc 2010. De Bodega Del Río Elorza, Alto Valle del Río Negro. Aromas a frutas rojas dulces y maduras, en mermelada, con sensación láctica y toque piracínico. Seco, largo, muy buena acidez, buena estructura y rico retrogusto frutal dulce que me recuerda a algún postre o tarta de frutas rojas. Equilibrado y redondo, muy bebible.

ZaHa cabernet franc 2011. De Bodega Manos Negras, Altamira, Valle de Uco, Mendoza. Intensos aromas a frutas negras frescas y minerales, y cierta sensación vegetal como a escobajo. De entrada seca, paso importante en boca con mucha estructura y concentración. Franco, muy buena acidez, final largo y sabroso retrogusto. Gran vino.




Pulenta Estate Gran cabernet franc 2010. De Pulenta Estate, Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza. Muy complejo en nariz, con notas que me recuerdan a olivas, brea, minerales, pimiento, tierra, especias secas, hierbas, ahumados y algo balsámico. Franco, largo, con muy buena acidez, seco, con taninos aún evolucionando y complejidad herbal-vegetal. Tiene un retrogusto muy sabroso y picante. Gran vino, pero me parece que su mejor momento está aún por venir.

Riglos Gran cabernet franc 2010. De Bodega Riglos, Tupungato, Valle de Uco, Mendoza. Aromas a hierbas, minerales y fruta roja fresca. Muy franco en boca, seco, con paso importante, buena estructura y acidez. Final largo con gran retrogusto que me recuerda a hierbas y especias. Hace honor a su nombre.

Como verán, todo de bueno para arriba. Si bien todos los franc me gustaron, mi podio lo conformaría con ZaHa, Riglos y Pulenta, en ese orden. Y tal vez teniendo en cuenta el precio me quedo con el Riglos, pero los tres son GRANDES vinos. Mención especial como sorpresa al Durigutti. El Verum y el Desierto Pampa también demuestran que se pueden hacer buenos productos con esta cepa en otras zonas no tan tradicionales como las mas prestigiosas de Mendoza. Ambos cabernet sauvignon también cumplieron con creces.

Como conclusión personal, creo que es un buen momento en lo que hace a vinos que se están haciendo en Argentina con esta variedad, tanto en varietales o cortes. Me parece que vamos a seguir viendo aún mas en los años venideros, por suerte.

Finalmente, un agradecimiento especial a Víctor por la invitación, y por idear este tipo de catas que permiten no solo apreciar los vinos sin la presión de saber la etiqueta, sino también agregar un componente de juego que hace agudizar los sentidos aún mas.

domingo, 30 de junio de 2013

Back To Basics

Siempre se empieza por algún lado. Y muchas veces ocurre que lo hacemos sin saber conscientemente que es el inicio de algo que nos acompañará para toda la vida. Así fueron mis primeros palotes con el vino hace ya unos cuantos años.

Cuando era un párvulo que salía a boliches los fines de semana lo que mas bebía era cerveza (Quilmes!) y tragos ocasionales. El vino lo tenía asociado con esa cosa de olor a alcohol feo que te dejaba la cabeza estallando al otro día. Tal era la calidad de los brebajes que se me cruzaban por delante en esa época. Imaginen marcas y presentaciones (no en botella, ja!)

Cuando se presentaba la ocasión, el consumo era de blancos (el Suter Etiqueta Marrón era lo mas). Pero de a poco me fui atreviendo a tomar tintos, de un nivel mejor pero calidad standard. Luego de a poco empecé a subir la puntería, y aparecieron una serie de vinos que empecé a tomar con regularidad, por distintas causas, algunas un poco aleatorias.

Luego resulta que ampliás tus horizones y empezás a especializarte y probar otras cosas. Siempre atrás de lo nuevo, de lo distinto, de lo específico. Que buscar lo último de Michelini o Vigil, o esa bodega que hace un carignan raro y mineral; o el vino de garaje del enólogo de una bodega grande. Tanto andar atrás de eso y de golpe en la góndola ves esas etiquetas que fueron tus comienzos y decís "Uh esto no lo tomo hace un montón".

Volver a comprarlos fue casi instintivo. Y también hacer una pequeña reunión con amigos para probar sus actuales versiones. Nos encontramos con estas cosas:






Chateau Vieux 2004. De bodega López, es un corte de cabernet sauvignon, merlot y pinot noir, de sus viñedos en Maipú, MendozaCriado como es tradicional en López en grandes toneles de roble. Este vino fue mi primer "salto" de precio. Venía bebiendo Selección Lopez o Rincón Famosoalgún otro tradicional argentino, pero con este fue con el primero que decidí gastar un poco mas de plata, y durante un tiempo se transformó en un clásico de mis compras. Hacía muchísimo que no lo tomaba, mas de 10 años sin exagerar, y esta versión 2004 
(la actual a la venta) la encontré fiel a su tradición. Con el típico color rubí atejado, de buena evolución; al principio mostraba algunos aromas de reducción, que fueron yéndose con los minutos en la copa. Luego pasó a mostrar descriptores mas interesantes en el grupo de las frutas pasas, ahumados, cuero, y cierta sensación "licorosa", haciéndolo complejo. En boca como era de esperarse se lo percibe muy sedoso y liviano, con entrada dulce y final medio. Para mi gusto le falta un pelín de acidez pero no es grave. Un vino de perfil clásico, de una bodega que tiene amantes y detractores por igual, pero que en lo suyo cumple. Volvería a com
prarlo? No lo sé, mis gustos cambiaron mucho con los años y hoy en día este estilo no es mi favorito, pero no me parece para nada desagradable, todo lo contrario.






Luigi Bosca Reserva syrah 2010. De bodega Luigi Bosca, 100% syrah de sus viñedos de Finca El Paraíso en Maipú, Mendoza. Esta bodega la conocí en su momento leyendo un reportaje a un (nefasto) personaje de la política local, en el cual había una especie de ping-pong en un recuadro aparte donde el entrevistado contestaba cosas referentes a sus gustos y 
preferencias. En el ítem "Un vino" este tipo respondió Luigi Bosca, a secas. Tomé nota mental y me dije a mi mismo "si este que está en el gran nivel toma este vino, tiene que ser bueno". Un razonamiento infantil, pero fue lo que me condujo a comprar sus productos. Y medio de casualidad empecé con el syrah, del cual había leído en otra parte toda esa mitología (con bastante olor a verso) acerca de que es una antiquísima cepa originaria de Persia y blah blah blah. Otro dato anecdótido gracioso fue que en una de esas primeras oportunidades que tomé este vino, en cierto momento me pareció notar un sabor que no podía describir muy bien pero que claramente me hacía acordar a yogurt o crema (algo láctico bah). Temiendo quedar como un loco o rebuscado no lo quise comentar en la mesa, pero años después al saber que existía algo llamado fermentación maloláctica me di cuenta que no estaba tan errado en mi apreciación inicial. En su edición 2010 es un vino que aparece con leves aromas a mermelada de frutas rojas y algo especiado, sin mucha intensidad, con algunas notas de la madera. En boca entra seco, con paso muy liviano, poca estructura, de buena acidez, pero final corto. En rigor de verdad lo encontré bastante flojo, teniendo en cuenta haber bebido versiones de este vino un poco mas expresivas y sabrosas. Volvería a comprarlo? Mmmmm....






Fabre Montmayou Reserva malbec 2010. De bodega Domaine Vistalba, 100% malbec de sus viñedos en Vistalba, Luján de Cuyo. Mi cruce con esta bodega fue bastante azaroso, producto de mi ignorancia de ese momento. Lo ví en la góndola y al leer el nombre me dije "Uh, un vino francés!" y me lo llevé sin pensar demasiado. Luego mirando la contraetiqueta me entero que era una bodega argentina. Una muestra de como suele funcionar a veces con los consumidores un buen nombre o cierto halo que envuelve al mismo. Por otro lado eran también mis primeras experiencias y ya sabía un poco el padrenuestro que reza "el malbec es nuestra cepa insignia y somos los mejores del mundo haciéndolo". Mas allá de eso, es un vino que me conquistó de entrada y en la actualidad creo que es el único de los de este post que sigo bebiendo regularmente. Fabre tiene un perfil que es un mix de bodega tradicional pero con toques de modernidad e innovación, que siempre me hace estar atento a todo lo que saquen. Es un vino muy consistente a lo largo de las diferentes añadas, y fiel representante del típico malbec de Luján de Cuyo. Este 2011 no es la excepción, ya desde el color muestra los típicos tonos rojos violáceos, en nariz es una amalgama de descriptores que remiten a frutas negras, acompañados de una nota láctica y el leve aporte de la madera, sin invadir ni restar protagonismo. En boca es de ataque seco, cuerpo medio, sabroso, con buena acidez, tiene un final medio con muy rico retrogusto que me hizo acordar a alguna tarta de frutas. Un malbec que tiene todo lo que habitualmente se le pide, pero no en un perfil "bomba de fruta untuosa" sino mas bien elegante y muy bebible. Recompra? Sí, por supuesto.






Lagarde cabernet sauvignon 2011. De bodega Lagarde, de sus viñedos en Perdriel, Luján de Cuyo, Mendoza. Este vino lo conocí también hace bastantes años, de manera casual en uno de los primeros wine-bars que se abrieron en Buenos Aires. Estaba por comer algo, y al momento de abrir la carta de vinos tamaña fue mi sorpresa al ver la interminable lista de opciones que tenía. La camarera creo que se percató de mi asombro, y rápida de reflejos me ofreció la posibilidad de probar un wine-flight. Qué era esto? Una tablita que venía con 3 copas, cada una de un vino distinto, de una misma bodega. Esa semana tenían a Lagarde, y me tocaron en suerte el malbec, un blanco (no recuerdo cual) y este cabernet, que siempre fue el que mas me gustó de la línea. Es una buena manera de promoción, creo que copiada del mercado yanki, pero que luego no volví a ver. En mi caso funcionó porque luego de esa experiencia comencé a comprar con regularidad los vinos de esta bodega. Pasados los años también los fui perdiendo de vista, hasta volver a encontrarlo en este 2011, que me sorprendió muy gratamente. En aromas mostró muchos descriptores a frutas negras y especias (regaliz), sensaciones ahumadas provenientes de la madera, y al rato yogurt de frambuesa. Lo piracínico clásico del cabernet en este caso es muy sutil y aparece con el rato y la aireación. Al beberlo se muestra muy franco, con buena estructura y acidez, un final largo con un sabroso retrogusto. Un cambio total con respecto a las versiones mas viejas de este vino, al cual recordaba mas "pimentoso" en su momento, pero ahora tiene un claro perfil frutal muy agradable. Solía tener un corte de 10% de cabernet franc, pero leyendo la ficha técnica de la web oficial encuentro que ahora también suma un 3% de petit verdot. Muy interesante, fue el que mas gustó de la noche, tanto a mi como a mis compañeros de mesa. Vuelvo a comprarlo con gusto, a la brevedad.

Fue un lindo reencuentro con estos vinos, y motivó revivir algunas anécdotas simpáticas. Me hubiese gustado poner algún otro que me acompañaba en esas épocas, como el merlot de Weinert, pero me resultó dificil encontrarlo. Realmente no sé en qué góndolas están los vinos de esa bodega hoy en día. También fue interesante ver las diferencias de estilo con respecto a los productores que estoy mas acostumbrado a beber estos últimos años, generalmente de producciones mucho mas chicas. En las bodegas grandes generalmente tienen muy claro el producto que quieren lograr, y saben donde deben dirigirlo. Eso puede ser material para otro debate o discusión, pero no es para desdeñar.

(Perdón por las fotos que esta vez no son mías. La del Chateau Vieux la tomé prestada(?) del usuario de twitter @Gas_Villarreal, va mi agradecimiento para él. Las demás son de las webs de las respectivas bodegas, por eso seguramente sean de otra añada. Esto se debió a que las fotos que saqué durante la cata fueron mas malas de lo habitual. Si siguen este blog se habrán dado cuenta que no soy un discípulo de Man Ray precisamente)

miércoles, 12 de junio de 2013

Desafío Federal 2013 Malbec

Cuando hace unos meses Francisco Rivero Segura de Logia Petit Verdot anunció que la edición 2013 del Desafío Federal era de malbec, no dudé en apuntarme. Había ido a la de 2012 (blends) y esta prometía ser otro golazo. No me equivoqué, y superó mis expectativas, el sábado 8 de junio unas 90 personas (entre ellas enólogos, sommeliers, bloggers y simples consumidores) nos reunimos en el hotel NH Tango para disfrutar de esta super-degustación, como me gusta denominarla.

Es interesante el cambio de enfoque que tiene que hacer un degustador o consumidor normal, que no está acostumbrado a probar tanta cantidad de vinos juntos (64 era el total de muestras). Ello implica tomar cierta conducta, que obliga a escupir el vino para no llegar al final en estado dudoso(?), y también despertar un sentido mas analítico para poder evaluar cada vino con cierta celeridad, sin detenerse en pausas hedonísticas. La gente que está mas acostumbrada a estas labores (enólogos, sommeliers, periodistas, jurados, etc) no tiene problemas, pero el consumidor normal debe hacer un cambio de chip en la cabeza para afrontarlo.

Pues bien, este era el panorama que vi cuando llegué a las 17hs y me ubiqué en la mesa, rato antes de comenzar, mientras degustaba una copa de espumoso Maria de Codorniu a modo de bienvenida:




Luego de anunciar el sistema  de clasificación o puntaje a utilizar, inmediatamente arrancó el servicio de las muestras de la 1era. tanda, que comprendía vinos con precio entre $50 y $110. Personalmente me encontré con un nivel general aceptable, algunos vinos destacables y bien ubicados en su segmento, otros no tanto. El cómputo de votos final arrojó este ranking de los 6 mejores:

1- Etchart Gran Linaje Malbec 2011 (Salta)
2- Trivento Reserva Malbec 2012 (Mendoza)
3- Noble de San Javier Malbec Reserva 2011 (Córdoba)
4- Durigutti Malbec Clásico 2011 (Mendoza)
5- Saint Felicien Malbec 2010 (Mendoza)
6- Marcelo Pelleriti Reserve Malbec 2008 (Mendoza)
6- Collovati Malbec 2009 (La Rioja)

Como se podrá ver, se produjo un empate en el 6to. puesto, y 4 zonas productoras representadas en las mejores ubicaciones. Mi Top 6 personal fue este:

1- Etchart Gran Linaje Malbec 2011 (Salta)
2- Clos De Chacras Ereditá Malbec 2009 (Mendoza)
3- Collovati Malbec 2009 (La Rioja)
4- Quinta Generación Malbec 2009, de Goyenechea (Mendoza)
5- Alto Las Hormigas 2011 (Mendoza)
6- Ruca Malen Malbec 2010 (Mendoza)




Luego de descubrir las botellas y anunciar los 6 primeros puestos, y mientras degustábamos algunos entremeses (muy ricos esos pinchos de carne), comenzó el servicio de los vinos de la 2da. tanda, todos productos cuyo precio se encuentra entre $120 y $190. En este grupo encontré buen nivel general, tal vez con muchos ejemplares muy parecidos entre sí, pero también con algunas agradables sorpresas. La suma de votos final arrojó a estos como los 6 que mas gustaron:

1- El Esteco Fincas Notables Malbec 2010 (Salta)
2- Huarpe Selección de Bodega 2010 (Mendoza)
3- Riglos Gran Malbec 2010 (Mendoza)
4- Colomé Estate 2010 (Salta)
5- Nube Negra 2010 (Mendoza)
6- Lagarde Malbec DOC 2010 (Mendoza)

Podio dominado por Salta y Mendoza, y nuevamente un ganador de la provincia norteña. Mi voto personal contenía estas 6 etiquetas, con mas coincidencias con el cómputo total que en el grupo anterior:

1- Nube Negra 2010 (Mendoza)
2- Huarpe Selección de Bodega 2010 (Mendoza)
3- Anko Flor De Cardón 2011 (Salta)
4- Riglos Gran Malbec 2010 (Mendoza)
5- Malbec De Angeles 2010 (Mendoza)
6- Durigutti Reserva 2008 (Mendoza)




Mientras los asistentes intercambiaban impresiones, otros comían, otros sacaban fotos; y sin prisa pero sin pausa arrancó el servicio de la 3era. y última tanda de vinos, comprendidos entre $195 y $400. Tal como lo esperaba, aquí me fue mas difícil establecer mi ranking, dada la alta calidad de las muestras y la paridad de las mismas. Hubo lugar para algunas sorpresas, y también para confirmar el buen desempeño de ciertos productos conocidos. El escrutinio final arrojó estos com los 6 mejores:

1- DV Catena Nicasia Malbec 2010 (Mendoza)
2- Dante Robino Gran Dante Malbec 2009 (Mendoza)
3- Aleanna El Enemigo Malbec 2010 (Mendoza)
4- Casarena Single Vineyard Malbec Agrelo 2010 (Mendoza)
5- Gimenez Riili Gran Reserva Malbec 2009 (Mendoza)
6- Riccitelli República del Malbec 2011 (Mendoza)




Categoría dominada por Mendoza, como se ve. Mi preferencia personal se había inclinado por estos exponentes:

1- Gimenez Riili Gran Reserva Malbec 2009 (Mendoza)
2- DV Catena Nicasia Malbec 2010 (Mendoza)
3- Trapiche Gran Medalla Malbec 2005 (Mendoza)
4- Aleanna El Enemigo Malbec 2010 (Mendoza)
5- Dante Robino Gran Dante Malbec 2009 (Mendoza)
6- Sophenia Synthesis Malbec 2009 (Mendoza)

También dominado por Mendoza, con 2 sorpresas en el caso de Gimenez Riili y Dante Robino, que se trataba de vinos que jamás había probado. Una anécdota curiosa fue con un compañero de mesa de cata al probar el Nicasia decir casi al unísono "esto es de Vigil" y luego poder confirmarlo al momento de descubrir las botellas. Nobleza obliga, también debo reconocer que me equivoqué al intentar "adivinar" al Synthesis, siendo que un par de días antes lo había tomado y tenía muy presente, no obstante ello el "verdadero" quedó alto en mi consideración, como se ve en el ranking.

En mi caso personal, hablando de todos los segmentos de vinos, me sorprendí a mi mismo considerando muy bien algunos productos que no son de mi preferencia. Y también se me dio el caso inverso con algunos favoritos a los que no les di tan buen puntaje. Las catas a ciegas son así, deparan estas sorpresas y obligan a re-pensar en futuras decisiones de compra, sobre todo en el 1er. caso mencionado.

En el final terminamos todos comiendo el plato principal y postre mientras se descubrían las botellas y anunciaban los resultados del último grupo, ya distendidos y en completo ambiente de camaradería, pudiendo disfrutar mas tranquilamente algunas de las botellas de la noche. El momento de los brindis, las fotos, los pedidos "eh Francisco, hacete un Desafío de cabernet el año que viene!" y las anécdotas. También los regalos, siendo en mi caso favorecido con una botella de Colome Estate Malbec 2011 (el DF me trae suerte sin dudas, en 2012 me había tocado un Arnaldo B, je). Muchas gracias!

Párrafo especial para destacar la organización impecable de Francisco y su equipo, todo a pulmón lo que lo hace doblemente meritorio. Ningún detalle librado al azar para garantizar una noche de 1er. nivel: lugar, servicio, temperatura de los vinos, copas, recipientes para escupir, planillas de cata, agua, comida. En fin, todo excelente, felicitaciones!

Como siempre un placer compartir la mesa con amigos que hacen mas divertida aún la noche, sin ellos no sería lo mismo: Fernando Musu de Mr Wines, Ariel de Kuari, Willie "El bloguero itinerante", Ariel de Vinarquía y los dos venidos especialmente para el evento desde Tucumán, Silvio Martinelli y Leo Carrizo. También enorme gusto haber estado con dos de los amigos del grupo habitual de catas de Autre Monde, el Doc Sebas y Matías aka Gamuza:




Como conclusión, una noche 10 puntos, desde todo punto de vista, y que ya nos hace pensar en la edición del 2014. Salud!

domingo, 12 de mayo de 2013

Blend Zeppelin


No soy muy amigo de los maridajes entre bebidas y música, pero el reunirnos con un amigo a comer algo y mirar el dvd de Led Zeppelin "Celebration Day", fue un buen pretexto para descorchar un par de buenos vinos. Los elegidos fueron Desierto Pampa Blend 2009 y Ramanegra Reserva Red Blend 2010. Dos cortes complejos y potentes, de dos regiones de Argentina completamente distintas.




Un acompañamiento más que adecuado para la música de Led Zeppelin, que siempre fue pesada pero a la vez compleja y con momentos sutiles. Un verdadero compendio de estilos musicales del siglo XX, sabiamente recreados e interpretados. Lo impactante al comenzar el concierto, es ver como estos sesentones (largos) aún conservan su magia, y ya en los primeros acordes de "Good times, bad times" nos damos cuenta al instante.

Como era de esperar, el tándem Plant-Page lleva las riendas del asunto, un poco cortos al principio, pero a partir del 3er o 4to tema al verles las sonrisas te das cuenta que se soltaron por completo y están disfrutando como en las giras de los 70s. No obstante, no es para menospreciar para nada el aporte de John Paul Jones en el bajo y Jason Bonham en la batería, apuntalando y sosteniendo todo para que los dos cracks puedan lucirse pero logrando la amalgama grupal correcta. 

No hay otro baterista fuera de Bonham Jr que pueda sentarse a tocar con estos 3 tipos. Obviamente se sabe todos los temas de memoria casi desde la cuna, toca bárbaro y junto a los demás por momentos logran un clima familiar del tipo de sobrino-que-está-tocando-con-los-tíos.

El show va creciendo en intensidad de menor a mayor hasta alcanzar un primer pico en "No quarter" (con los finísimos aportes en teclados de JPJ), seguida de una gran versión de "Since i've been loving you", desembocando en dos de las canciones por siempre mas festejadas en vivo: la archiconocida "Stairway to heaven", con la interpretación vocal de Plant que va de la delicadeza a la fuerza del climax final y el punteo de Page que es de esos que casi todos sabemos silbar o tararear de memoria. El tour de force es "Dazed and confused" con Page y su clásico juego con el arco de violín:




El final es apoteótico, con los bises aplanadora "Whole lotta love" y "Rock and roll", pero antes esa obra magistral llamada "Kashmir":




Tremendo, no? Bueno, no menos contundente es el Desierto Pampa Blend 2009, compuesto de 40% malbec, 30% cabernet franc y 30% merlot. De Bodega Del Desierto, en el Alto Valle del Rio Colorado, 25 de Mayo, La Pampa. El enólogo es Sebastián Cavagnaro. Muestra un color rojo rubí brillante y de buena intensidad. Sus aromas recuerdan a ciruela madura, caramelo, leve nota mineral, dulce de leche, pimiento rojo, algo de especias y agradables notas aportadas por la madera (café, moka). Franco, de correcta acidez, estructura media, se le siente un rico picor al beberlo y algunas notas lácticas, con final de medio a largo. Buen vino, muy bien logrado corte.

Tan complejo como las estructuras rítmicas de "Black dog" es el Ramanegra Reserva Red Blend 2010. Se compone de 70% malbec, 20% cabernet sauvignon, 7% cabernet franc y 3% petit verdot. Pertenece al portfolio de bodega Casarena, y para este vino se usaron uvas de sus viñedos en Agrelo y Perdriel, Lujan de Cuyo, Mendoza. El enólogo es Alejandro Sejanovich. De color rojo rubí con reflejos violáceos, intenso y brillante. Se perciben muy bien ensambladas las dos variedades dominantes en el corte, tanto en sus aromas como al momento de beberlo. De entrada al airear la copa percibo una nota de pimiento verde enmarcada por referencias de cassis y frutas negras, ahumados, leves tonos lácticos algo acaramelados, algún tono vegetal fresco que me hace pensar en eucalipto, y agradables notas de la madera, la cual la encuentro bien integrada. En boca lo siento muy interesante y complejo, tiene ataque dulce pero muestra una buena columna de acidez que lo hace muy bebible. Es muy estructurado, con final largo y delicioso retrogusto frutal. Excelente vino.

Ambos creo que tienen todavía bastante por demostrar con el paso del tiempo, me los imagino desarrollando bouquets muy interesantes cuando la presencia de la madera se note menos.

Y en cuanto a la música de Led Zeppelin qué se puede decir a esta altura? No mucho mas, algunos siguen esperando una reunión que los saque de gira por todo el mundo, pero personalmente prefiero este tipo de entregas esporádicas y de gran nivel. Aunque quien te dice...



martes, 9 de abril de 2013

Innovación




Así le llama El Porvenir al Corte IV 2011 de su línea Amauta. Un blend de syrah (60%), malbec (30%) y tannat (10%). Una composición no tan habitual, supongo que de ahí proviene el nombre.

Con un intenso color rojo sangre bien oscuro, muestra una paleta aromática interesantísima de entrada: recuerdos a cassis, hierbas secas, especias, tonos ahumados, todo en perfecto equilibrio y ensamblado. 

En boca es igual de complejo, notándose mas aún el buen mix entre las notas frutales y las herbales, tiene buena estructura y acidez y un final medio-largo con muy rico retrogusto que lo tornan delicioso e invita a seguir bebiéndolo. Lo mejor de todo es que ofrece algo mas que la típica fruta que nos dan la mayoría de los vinos, los toques de hierbas y especias lo hacen muy particular, y es al beberlo donde mas notamos esto, distinto a lo habitual.

Personalmente encuentro este "estilo" de vinos muy de mi gusto, y le encuentro puntos de contacto con el Punta Corral de Dupont (del que ya hablaré en otra ocasión) y (salvando las distancias de precio) con el cabernet franc de Riglos.  En mi opinión quedan muy bien esos tonos herbáceos y especiados combinados con las reminiscencias frutales, todo en su justa medida. Se aleja del recurrente camino de "bomba de fruta" para adentrarse por senderos mas complejos, donde sin duda la expresión del terruño tiene una importante influencia.

De cualquier manera, mas allá de mis preferencias personales, es para destacar el gran trabajo del enólogo Mariano Quiroga Adamo con este corte, complementando perfectamente lo aportado por las 3 uvas, logrando un abanico de descriptores y sabores muy interesante. En general todos los vinos de esta línea me gustan, pero este sobresale, y está muy bien para su precio ($83).

Un buen punto de partida para quien desee probar los demás productos de la bodega en la línea Laborum y El Porvenir.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Tres Buenos Vinos Tres

Tuve una buena racha, en un par de días me tocaron 3 vinos de esos que decís "esto es bueno, y encima no tan caro, doblemente bueno". Lo de mas o menos caro puede ser subjetivo y dependiente del bolsillo de cada uno, pero teniendo en cuenta los últimos aumentos registrados, estos ejemplares siguen manteniendo un precio, a mi juicio, bastante ubicado

El primero de ellos fue el Celador torrontés 2011 de Bodega Cielo y Tierra (Gustavo Santaolalla),  con uvas de Salta y la experta mano de Jose Luis Mounier en la elaboración. Amarillo limpio y brillante, con aromas a cítricos (sorpresa) y mix de frutas blancas. Muy buena acidez que le otorga nervio y frescura, interesante estructura y un final de medio a largo. Tiene un poco de el amargor clásico, pero no en forma desmedida. Un torrontés distinto, pero que invita a seguir bebiendo. Estuvo bárbaro con una entrada de langostinos. $82



Luego tocó el turno del Mariflor sauvignon blanc 2011, de Rolland Wines (perteneciente al grupo Clos de Los Siete), Valle de Uco. Amarillo brillante con reflejos verdosos, exhibe de entrada intensos aromas que recuerdan a ruda (o pis de gato), pomelo y pasto recién cortado; luego aparecen otras notas que indican reminiscencias a frutas tropicales, pero el perfil es claramente herbáceo y cítrico. En boca tiene cierta complejidad, sostenida por una importante columna de acidez que lo hace vibrante y muy fresco. Un gran exponente de la veta mas salvaje de esta cepa. Acompañó de primera un salmón rosado con salsa de camarones. $95



Finalmente llegamos al Decero Remolinos Vineyards cabernet sauvignon 2008, de Finca Decero, Agrelo, Luján de Cuyo. Se muestra rojo bordó oscuro, con reflejo rubí y una leve evolución. Aromas que recuerdan al cassis y otros frutos negros, con fondo de tostados y ahumados otorgados por la madera, pero sin invadir, bien integrada. La clásica nota a pimiento aquí cuesta encontrarla, es otro tipo de cabernet, no tan salvaje; en una onda mas elegante y compleja. En boca es franco, con buena estructura, mucha complejidad y un final con un retrogusto muy placentero que remite a la nota inicial de cassis. Un vino que vengo tomando repetidamente durante este último año y nunca me defrauda. En góndolas se consiguen las cosechas posteriores, pero este 2008 me tiene prendado. En este caso fue el compañero ideal de un bife de chorizo, aunque no dudo que con carnes con mas elaboración y condimentos debe ir de maravillas. $95



Un torrontés que refleja su terruño pero se destaca por lo distinto, un sauvignon blanc de los mas exhuberantes y salvajes, y un cabernet sauvignon single vineyard de estilo elegante y complejo. Nada mal para un fin de semana, no?