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miércoles, 25 de septiembre de 2013

Vinos De La Diversidad

Cada vez que asisto a una degustación de los vinos que hace Alejandro Sejanovich el principal hilo conductor es la diversidad, que se origina en la precisa selección de terroirs de donde obtienen cada variedad. Fue así el año pasado en una reunión que asistí en Mr Wines, y también a fines de agosto en la vinoteca Autre Monde de Víctor Nastasi

No es la muestra de una típica bodega que te presenta sus vinos de la línea Entry, luego los Reserva, y para terminar su Gran Reserva o Ultra Alta Gama, con todas las etiquetas formando una línea ordenada, lo que muchos llaman "portfolio". No, aquí te encontrás con otras cosas, como por ejemplo te puede tocar un torrontés sanjuanino, luego un pinot noir neuquino y también un malbec de Altamira, cada uno con su propia identidad.

Ese es el camino que Alejandro elige transitar, con el cual viene logrando una variada gama de vinos en cuanto a su procedencia, pero también con respecto a la calidad. A esta última apunta bien alto, lo que salta a las claras luego de probar cada uno de sus vinos.

En esta oportunidad estuvo acompañado por Jeff Mausbach, uno de sus socios en Manos Negras y ZaHa. Ambos nos brindaron una charla muy interesante, donde además de acompañar en la descripción de cada vino, atendieron gentilmente todas las consultas y demencias que acostumbramos preguntar los habitués.





Paso a comentar los vinos que probamos en esta ocasión, donde abarcamos todos productos procedentes del Valle de Uco, de Altamira y La Consulta:

Empezamos por el Manos Negras Stone Soil Select Malbec 2010. Proveniente de Altamira, con una paleta aromática mas que interesante, donde se destaca la referencia mineral, acompañado de recuerdos a frutas rojas frescas y notas florales. En boca ofrece una sedosidad que no se puede creer, con taninos bien redondos y sabores repitiendo la complejidad de la fase olfativa; todo eso apuntalado por una muy buena acidez que le otorga una linda vivacidad y hace estirar su recuerdo una vez tomado cada sorbo, con un retrogusto muy agradable. Un malbec bien representativo de su zona, fresco y muy bebible.




Luego siguió el Manos Negras Cabernet Sauvignon 2011, una de las novedades presentadas durante esa noche. De uvas también procedentes de Altamira, arrancó mostrando finos y elegantes aromas que recuerdan claramente a frutas negras y herbáceos frescos, con referencias minerales y casi sin los habituales piracínicos (pimiento) habituales en la variedad, la madera se siente al fondo pero sin invadir, "integrando" todo lo demás. Al beberlo lo noté redondo y muy equilibrado, con muy buena acidez y un final tal vez algo corto. Me pareció un cabernet distinto, fresco, sin las típicas notas verdes que pueden abundar en exponentes de otras zonas.




A continuación pasamos a otra de las novedades, el Manos Negras Atrevida 2010. Blend de  93% malbec y 7% cabernet franc, también de Altamira. En nariz ya me adelantó lo que sería, mostrando un interesante mix de descriptores típicos de cada variedad (a pesar del bajo porcentaje de franc), como recuerdos a frutas rojas frescas y especias, con fondo entre mineral y floral. En boca es increíble lo fiel que es a lo que se percibe en aromas, largo, con buena estructura pero bebible, fresco, con un retrogusto exquisito. Uno de los que mas me gustó de la noche, el cabernet franc se nota mucho y le otorga una complejidad para disfrutar y esperar con cada aireación.



De ahí fuimos al ZaHa Malbec 2010. Un vino que ya conocía bastante por haber probado en diversas reuniones y también por botella, de cualquier manera me deslumbró como la 1era. vez. Con una aromática intensa e interesante, que recuerda a frutas negras (cassis), combinado con especias e hierbas frescas (menta), con correcto aporte de buena madera. En boca es lo mejor, muy rico y sabroso, fresco, se lo siente bien frutado, muy equilibrado y altamente bebible (danger!). Tiene un retrogusto muy interesante donde me pareció sentir una peculiar referencia herbal. Un favorito mío del 2012 y también en este año.



Después vino el hermano, el ZaHa Cabernet Franc 2011 (ambos son de Altamira). Al acercar la nariz percibí claras notas piracínicas pero maduras, acompañadas de recuerdos a menta y guindas. En la boca lo noté con muy buena estructura, fresco, envolvente y sabroso, sostenido en por su muy buena acidez, con un final larguísimo y complejo. Uno de los exponentes que mas me gusta de la variedad, típico pero a su vez fiel representante de su zona de procedencia.




Para el grand finale quedó el Tintonegro Vineyard 1955 Malbec 2010. De uvas provenientes de un antiguo viñedo de bajo rendimiento en La Consulta, muestra una paleta de aromas rica y muy interesante, donde abundan las referencias a frutas negras, florales, eucaliptus, minerales; todo en diversas capas que van apareciendo a medida que transcurre el tiempo. En boca es voluptuoso pero elegante, con muy buena columna de acidez, equilibrado y larguísimo. Un GRAN vino, muy especial, el cual seguramente ofrezca mas cosas a medida que evoluciona en botella, aunque se puede disfrutar hoy perfectamente.




Luego como siempre nos quedamos comiendo la picada, debatiendo de vinos y probando alguna perlita mas. En definitiva, fue una excelente degustación probando todos vinos de gran nivel y aprendiendo de lo que generosamente nos contaron Alejandro y Jeff. Un gran agradecimiento para ambos; y también para Víctor por facilitar este tipo de eventos.



Autre Monde: Borges 1985 - Palermo - CABA

jueves, 11 de julio de 2013

Encontrando Al Cabernet Franc

El pasado 23 de mayo en la vinoteca Autre Monde asistí a una cata a ciegas predominantemente de vinos cabernet franc, de gama media a alta. Digo predominantemente porque de los 8 vinos degustados había dos cabernet sauvignon. Esto era en razón de que Víctor Nastasi (dueño de la vinoteca y alma mater de este tipo de eventos) le otorgó un carácter lúdico al asunto; debiendo los asistentes "acertar" la mayor cantidad de items de todos los vinos: año de cosecha, zona de procedencia, precio, y fundamentalmente, cual era franc y cual no. Vale decir, había que descubrir los posibles infiltrados. 

Todo esto sin saber a priori si los "foráneos" eran uno, o mas de uno; o incluso si eran otro varietal o un corte. Entretenido ejercicio, del cual con la suma final de puntos el ganador podía llevarse de premio una botella a elección de los vinos de esa noche. Mas allá de eso resultó una muy interesante experiencia, y muy grato poder comprobar el buen nivel general de las etiquetas elegidas. Hablemos de los vinos:



Primogénito cabernet sauvignon 2008. De Bodega Patritti, San Patricio del Chañar, Neuquén. Aromas de frutas en licor y pimiento rojo, sobre fondo vegetal y algo mineral, también se percibe el aporte de la madera pero no de manera invasiva. Ataque y paso seco, sedoso, cuerpo medio, algo secante. Tiene un final medio con rico retrogusto amargo. Equilibrado y con buena acidez, tal vez un tiempito mas en botella lo termine de redondear.

Desierto Pampa cabernet franc 2009. De Bodega del Desierto, La Pampa. Aromas frescos, entre florales, frutados y piracínicos, con marco ahumado (buena madera) y moka de fondo. Muy franco en boca, picante, de estructura media y buena acidez. Tiene final medio-largo, donde en el retrogusto sentí una nota mentolada muy agradable. Muy buen vino.




Sottano Reserva cabernet sauvignon 2007. De Bodega Sottano, Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza. Perfil aromático entre especiado y vegetal, con reminiscencias a cuero y algo de fruta roja. Seco, de estructura media, acidez correcta, complejo y bien evolucionado, con cierta elegancia. Un vino muy disfrutable.

Durigutti Reserva cabernet franc 2011. De Bodega Durigutti, uvas de La Consulta (Valle de Uco) y Agrelo (Luján de Cuyo), Mendoza. Aromática de frutas maduras, con notas piracínicas y herbales, luego aparece una nota que recuerda a higos. Sus aromas cambian con el rato en copa. De entrada dulce agradable, sabroso, con buena estructura, directo y muy expresivo. Fresco y con largo final que recuerda a las sensaciones olfativas. Es un vino de perfil vegetal y fresco, con notas frutales leves. Muy interesante.




Verum Reserva cabernet franc 2010. De Bodega Del Río Elorza, Alto Valle del Río Negro. Aromas a frutas rojas dulces y maduras, en mermelada, con sensación láctica y toque piracínico. Seco, largo, muy buena acidez, buena estructura y rico retrogusto frutal dulce que me recuerda a algún postre o tarta de frutas rojas. Equilibrado y redondo, muy bebible.

ZaHa cabernet franc 2011. De Bodega Manos Negras, Altamira, Valle de Uco, Mendoza. Intensos aromas a frutas negras frescas y minerales, y cierta sensación vegetal como a escobajo. De entrada seca, paso importante en boca con mucha estructura y concentración. Franco, muy buena acidez, final largo y sabroso retrogusto. Gran vino.




Pulenta Estate Gran cabernet franc 2010. De Pulenta Estate, Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza. Muy complejo en nariz, con notas que me recuerdan a olivas, brea, minerales, pimiento, tierra, especias secas, hierbas, ahumados y algo balsámico. Franco, largo, con muy buena acidez, seco, con taninos aún evolucionando y complejidad herbal-vegetal. Tiene un retrogusto muy sabroso y picante. Gran vino, pero me parece que su mejor momento está aún por venir.

Riglos Gran cabernet franc 2010. De Bodega Riglos, Tupungato, Valle de Uco, Mendoza. Aromas a hierbas, minerales y fruta roja fresca. Muy franco en boca, seco, con paso importante, buena estructura y acidez. Final largo con gran retrogusto que me recuerda a hierbas y especias. Hace honor a su nombre.

Como verán, todo de bueno para arriba. Si bien todos los franc me gustaron, mi podio lo conformaría con ZaHa, Riglos y Pulenta, en ese orden. Y tal vez teniendo en cuenta el precio me quedo con el Riglos, pero los tres son GRANDES vinos. Mención especial como sorpresa al Durigutti. El Verum y el Desierto Pampa también demuestran que se pueden hacer buenos productos con esta cepa en otras zonas no tan tradicionales como las mas prestigiosas de Mendoza. Ambos cabernet sauvignon también cumplieron con creces.

Como conclusión personal, creo que es un buen momento en lo que hace a vinos que se están haciendo en Argentina con esta variedad, tanto en varietales o cortes. Me parece que vamos a seguir viendo aún mas en los años venideros, por suerte.

Finalmente, un agradecimiento especial a Víctor por la invitación, y por idear este tipo de catas que permiten no solo apreciar los vinos sin la presión de saber la etiqueta, sino también agregar un componente de juego que hace agudizar los sentidos aún mas.

domingo, 30 de junio de 2013

Back To Basics

Siempre se empieza por algún lado. Y muchas veces ocurre que lo hacemos sin saber conscientemente que es el inicio de algo que nos acompañará para toda la vida. Así fueron mis primeros palotes con el vino hace ya unos cuantos años.

Cuando era un párvulo que salía a boliches los fines de semana lo que mas bebía era cerveza (Quilmes!) y tragos ocasionales. El vino lo tenía asociado con esa cosa de olor a alcohol feo que te dejaba la cabeza estallando al otro día. Tal era la calidad de los brebajes que se me cruzaban por delante en esa época. Imaginen marcas y presentaciones (no en botella, ja!)

Cuando se presentaba la ocasión, el consumo era de blancos (el Suter Etiqueta Marrón era lo mas). Pero de a poco me fui atreviendo a tomar tintos, de un nivel mejor pero calidad standard. Luego de a poco empecé a subir la puntería, y aparecieron una serie de vinos que empecé a tomar con regularidad, por distintas causas, algunas un poco aleatorias.

Luego resulta que ampliás tus horizones y empezás a especializarte y probar otras cosas. Siempre atrás de lo nuevo, de lo distinto, de lo específico. Que buscar lo último de Michelini o Vigil, o esa bodega que hace un carignan raro y mineral; o el vino de garaje del enólogo de una bodega grande. Tanto andar atrás de eso y de golpe en la góndola ves esas etiquetas que fueron tus comienzos y decís "Uh esto no lo tomo hace un montón".

Volver a comprarlos fue casi instintivo. Y también hacer una pequeña reunión con amigos para probar sus actuales versiones. Nos encontramos con estas cosas:






Chateau Vieux 2004. De bodega López, es un corte de cabernet sauvignon, merlot y pinot noir, de sus viñedos en Maipú, Mendoza. Criado como es tradicional en López en grandes toneles de roble. Este vino fue mi primer "salto" de precio. Venía bebiendo Selección Lopez o Rincón Famoso o algún otro tradicional argentino, pero con este fue con el primero que decidí gastar un poco mas de plata, y durante un tiempo se transformó en un clásico de mis compras. Hacía muchísimo que no lo tomaba, mas de 10 años sin exagerar, y esta versión 2004 
(la actual a la venta) la encontré fiel a su tradición. Con el típico color rubí atejado, de buena evolución; al principio mostraba algunos aromas de reducción, que fueron yéndose con los minutos en la copa. Luego pasó a mostrar descriptores mas interesantes en el grupo de las frutas pasas, ahumados, cuero, y cierta sensación "licorosa", haciéndolo complejo. En boca como era de esperarse se lo percibe muy sedoso y liviano, con entrada dulce y final medio. Para mi gusto le falta un pelín de acidez pero no es grave. Un vino de perfil clásico, de una bodega que tiene amantes y detractores por igual, pero que en lo suyo cumple. Volvería a com
prarlo? No lo sé, mis gustos cambiaron mucho con los años y hoy en día este estilo no es mi favorito, pero no me parece para nada desagradable, todo lo contrario.






Luigi Bosca Reserva syrah 2010. De bodega Luigi Bosca, 100% syrah de sus viñedos de Finca El Paraíso en Maipú, Mendoza. Esta bodega la conocí en su momento leyendo un reportaje a un (nefasto) personaje de la política local, en el cual había una especie de ping-pong en un recuadro aparte donde el entrevistado contestaba cosas referentes a sus gustos y 
preferencias. En el ítem "Un vino" este tipo respondió Luigi Bosca, a secas. Tomé nota mental y me dije a mi mismo "si este que está en el gran nivel toma este vino, tiene que ser bueno". Un razonamiento infantil, pero fue lo que me condujo a comprar sus productos. Y medio de casualidad empecé con el syrah, del cual había leído en otra parte toda esa mitología (con bastante olor a verso) acerca de que es una antiquísima cepa originaria de Persia y blah blah blah. Otro dato anecdótido gracioso fue que en una de esas primeras oportunidades que tomé este vino, en cierto momento me pareció notar un sabor que no podía describir muy bien pero que claramente me hacía acordar a yogurt o crema (algo láctico bah). Temiendo quedar como un loco o rebuscado no lo quise comentar en la mesa, pero años después al saber que existía algo llamado fermentación maloláctica me di cuenta que no estaba tan errado en mi apreciación inicial. En su edición 2010 es un vino que aparece con leves aromas a mermelada de frutas rojas y algo especiado, sin mucha intensidad, con algunas notas de la madera. En boca entra seco, con paso muy liviano, poca estructura, de buena acidez, pero final corto. En rigor de verdad lo encontré bastante flojo, teniendo en cuenta haber bebido versiones de este vino un poco mas expresivas y sabrosas. Volvería a comprarlo? Mmmmm....






Fabre Montmayou Reserva malbec 2010. De bodega Domaine Vistalba, 100% malbec de sus viñedos en Vistalba, Luján de Cuyo. Mi cruce con esta bodega fue bastante azaroso, producto de mi ignorancia de ese momento. Lo ví en la góndola y al leer el nombre me dije "Uh, un vino francés!" y me lo llevé sin pensar demasiado. Luego mirando la contraetiqueta me entero que era una bodega argentina. Una muestra de como suele funcionar a veces con los consumidores un buen nombre o cierto halo que envuelve al mismo. Por otro lado eran también mis primeras experiencias y ya sabía un poco el padrenuestro que reza "el malbec es nuestra cepa insignia y somos los mejores del mundo haciéndolo". Mas allá de eso, es un vino que me conquistó de entrada y en la actualidad creo que es el único de los de este post que sigo bebiendo regularmente. Fabre tiene un perfil que es un mix de bodega tradicional pero con toques de modernidad e innovación, que siempre me hace estar atento a todo lo que saquen. Es un vino muy consistente a lo largo de las diferentes añadas, y fiel representante del típico malbec de Luján de Cuyo. Este 2011 no es la excepción, ya desde el color muestra los típicos tonos rojos violáceos, en nariz es una amalgama de descriptores que remiten a frutas negras, acompañados de una nota láctica y el leve aporte de la madera, sin invadir ni restar protagonismo. En boca es de ataque seco, cuerpo medio, sabroso, con buena acidez, tiene un final medio con muy rico retrogusto que me hizo acordar a alguna tarta de frutas. Un malbec que tiene todo lo que habitualmente se le pide, pero no en un perfil "bomba de fruta untuosa" sino mas bien elegante y muy bebible. Recompra? Sí, por supuesto.






Lagarde cabernet sauvignon 2011. De bodega Lagarde, de sus viñedos en Perdriel, Luján de Cuyo, Mendoza. Este vino lo conocí también hace bastantes años, de manera casual en uno de los primeros wine-bars que se abrieron en Buenos Aires. Estaba por comer algo, y al momento de abrir la carta de vinos tamaña fue mi sorpresa al ver la interminable lista de opciones que tenía. La camarera creo que se percató de mi asombro, y rápida de reflejos me ofreció la posibilidad de probar un wine-flight. Qué era esto? Una tablita que venía con 3 copas, cada una de un vino distinto, de una misma bodega. Esa semana tenían a Lagarde, y me tocaron en suerte el malbec, un blanco (no recuerdo cual) y este cabernet, que siempre fue el que mas me gustó de la línea. Es una buena manera de promoción, creo que copiada del mercado yanki, pero que luego no volví a ver. En mi caso funcionó porque luego de esa experiencia comencé a comprar con regularidad los vinos de esta bodega. Pasados los años también los fui perdiendo de vista, hasta volver a encontrarlo en este 2011, que me sorprendió muy gratamente. En aromas mostró muchos descriptores a frutas negras y especias (regaliz), sensaciones ahumadas provenientes de la madera, y al rato yogurt de frambuesa. Lo piracínico clásico del cabernet en este caso es muy sutil y aparece con el rato y la aireación. Al beberlo se muestra muy franco, con buena estructura y acidez, un final largo con un sabroso retrogusto. Un cambio total con respecto a las versiones mas viejas de este vino, al cual recordaba mas "pimentoso" en su momento, pero ahora tiene un claro perfil frutal muy agradable. Solía tener un corte de 10% de cabernet franc, pero leyendo la ficha técnica de la web oficial encuentro que ahora también suma un 3% de petit verdot. Muy interesante, fue el que mas gustó de la noche, tanto a mi como a mis compañeros de mesa. Vuelvo a comprarlo con gusto, a la brevedad.

Fue un lindo reencuentro con estos vinos, y motivó revivir algunas anécdotas simpáticas. Me hubiese gustado poner algún otro que me acompañaba en esas épocas, como el merlot de Weinert, pero me resultó dificil encontrarlo. Realmente no sé en qué góndolas están los vinos de esa bodega hoy en día. También fue interesante ver las diferencias de estilo con respecto a los productores que estoy mas acostumbrado a beber estos últimos años, generalmente de producciones mucho mas chicas. En las bodegas grandes generalmente tienen muy claro el producto que quieren lograr, y saben donde deben dirigirlo. Eso puede ser material para otro debate o discusión, pero no es para desdeñar.

(Perdón por las fotos que esta vez no son mías. La del Chateau Vieux la tomé prestada(?) del usuario de twitter @Gas_Villarreal, va mi agradecimiento para él. Las demás son de las webs de las respectivas bodegas, por eso seguramente sean de otra añada. Esto se debió a que las fotos que saqué durante la cata fueron mas malas de lo habitual. Si siguen este blog se habrán dado cuenta que no soy un discípulo de Man Ray precisamente)

martes, 22 de enero de 2013

Relax & Vinos

Aquí en Buenos Aires, ya de regreso luego de las vacaciones, veo la lista de vinos consumidos en tal período, y ha sido bastante larga jejeje. Pero voy a detenerme solamente en tres que creo fueron los que mas se destacaron del resto.

Zorzal Climax malbec 2009. Gualtallary, Valle de Uco. Un vino con mucha expresividad y potencia, pero no bruta. Recuerdos a frutas negras, en nariz y en boca, muy buena acidez, madera correctamente puesta. Gana mucho con el transcurso del tiempo y la aireación. Un gran trabajo del enólogo Juan Pablo Michelini, y su hermano Matías en el asesoramiento externo





Paradigma 2009. Lunlunta, Maipú. Blend de 60% malbec, 20% cabernet franc y 20% cabernet sauvignon elaborado por ese prócer de la enología argentina llamado Angel Mendoza. Sin paso por madera. Muy logrado corte, donde conviven la frutosidad del malbec con ciertos tonos especiados propios del cabernet sauvignon y algo de ají aportado probablemente por el franc. Equilibrio y armonía tanto en boca como en nariz, muy bebible, la acidez en su punto justo, un vino que invita a seguir bebiendo. Tal vez le pediría un final un poco mas largo, pero por lo demás me encantó.





Tres14 malbec 2010. Gran malbec "de garaje" elaborado por Daniel Pi (enólogo jefe de Trapiche). Mucha, pero mucha fruta negra, madera bien puesta, buen acidez, final largo y con retrogusto franco. Riquísimo vino, al empezar a beberlo puede parecer sencillo, pero con el correr de los minutos va desplegando cosas interesantísimas, tanto en aromas como en boca. Para tomar ahora y también seguir viendo como evoluciona. Da gusto que haya vinos así en Argentina.





Tres grandes vinos, cada uno en lo suyo. El Climax con toda la potencia de los terruños emergentes de Valle de Uco, el Paradigma en un estilo mas tradicional pero sin la vestimenta de la madera, y el Tres14 uno de clase internacional, pero bien entendida, sin sobreactuaciones de fruta o madera. Consíganlos.