Mostrando entradas con la etiqueta syrah. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta syrah. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de noviembre de 2013

Finca La Anita: Calidad Y Estilo

Hace un par de meses se dio la posibilidad de reunirnos con varios amigos a probar algunos de los vinos de Finca La Anita. Tuve la suerte hace algunos años (junto a varios de estos amigos) de visitar la bodega, en esa época el enólogo era Antonio Mas (hermano de Manuel el propietario), pero ahora eso ha cambiado y la que está a cargo es Soledad Vargas, con el asesoramiento de Susana Balbo.

El que propició la reunión fue Marcelo Pacheco, brand manager de La Anita; y quien nos contó acerca del presente de la empresa y sus vinos. Personalmente era una ocasión ideal para mi, hacía algún tiempo que no los tomaba. Es cierto que su precio los hace inalcanzables para muchos, pero nadie puede negar que siempre tuvieron un estilo y personalidad bien marcados. Esto puede gustar o no, pero ha logrado ser un distintivo con el paso de los años.





Arrancamos con el Finca La Anita Tocai 2010. De uvas de su propia finca en Agrelo, Luján de Cuyo (todos sus vinos salen de ahí), mostró aromas muy frescos que me recordaban a pasto y un muy agradable recuerdo a miel. En boca se repitió el mismo esquema, con buena acidez y untuosidad. Rico vino, un clásico de la bodega

Luego siguió el Finca La Anita Chardonnay 2011. Una explosión de frutas blancas en los aromas, recordando a peras y duraznos mayormente, y también una referencia a manzanas verdes. Al beberlo me pareció aún mejor, tiene una "mantecosidad" en su punto justo, buena estructura, final largo y un muy sabroso retrogusto. Muy buen chardonnay, mucha tipicidad, bebible y fresco. Me gustó mucho.

Después pasamos al Finca La Anita Petit Verdot Rosado 2011. Apareció con aromas que me recordaron a frutillas frescas y algo de caramelo. En boca lo percibí con mucha estructura para esta clase de vinos, de acidez correcta, expresivo y goloso. Un compañero de cata lo encontró ideal para acompañar cebiche. Un rosado distinto, vale la pena la experiencia.





A partir de acá vinieron los tintos, en 1er. lugar con el Luna Merlot 2011. De aromas intensos que me recordaron a frutas rojas, levemente piracínico, con notas a hierbas secas y hongos, se nota el aporte de la madera pero bien integrada. Al tomarlo es franco, directo, con buena acidez, estructura y final medios. Típico y bien logrado merlot, intenso y expresivo si hay que definirlo en dos palabras.





De ahí fuimos a Finca La Anita Cabernet Sauvignon 2012. Ya al acercar la nariz a la copa me dije "Epa!". Mucha elegancia, notas especiadas combinadas con el aporte de la barrica (chocolate) y en el fondo un atisbo a frutas negras. En boca lo encontré muy expresivo, aunque todavía bastante tánico, de correcta acidez, muy buena estructura, y con final largo y complejo. Muy buen cabernet, me impactó mucho; pero considero que lo mejor de este vino aún está por venir, dentro de un tiempo va a ser algo importante.





Luego fue el turno del Finca La Anita Corte Aniversario 2011. Blend de 60% syrah y 40% petit verdot, que conmemora los 20 años de la bodega. Es un corte exótico (no sé si hay otro vino similar en el mercado argentino), y la elección de ambas variedades está simbolizada en que el syrah es el varietal mas viejo y el petit verdot el mas nuevo de FLA. De aromas elegantes que me remitieron a especias, cerezas y agradables tonos herbáceos, con una punta de caramelo. Al tomarlo se destaca por su acidez y elegancia, tiene estructura media y un largo final. Interesante y novedoso blend, de atractiva complejidad, ideal para disfrutar en una sobremesa con charla distendida e ir descubriendo lo distinto que ofrece la combinación de estas dos variedades.





Para terminar, un vino de la línea mas exclusiva de la bodega, Varua Merlot 2009. Para esta marca se elige lo mejor de lo mejor de cada año, es así como en 2007 y esta 2009 fue merlot, y en 2008 malbec. Con aromas sumamente finos (y frescos) que retrotraen a frutas rojas chicas, algo de pasto seco y el aporte de buena madera. En boca me transmitió elegancia y fineza,  buena estructura pero a la vez sedosidad, final largo y complejo. En la mesa se dijo que era un vino "para entendidos". Personalmente celebro la apuesta por este varietal en el segmento alto, en un momento donde casi está desapareciendo de las góndolas, muchos productores directamente lo están discontinuando de sus líneas. Un gran merlot, de terciopelo.





Como siempre comimos cosas ricas para acompañar, y que sirvieron para matizar la buena charla, con intercambio de opiniones y recuerdos memorables. Un gusto compartir la mesa con Francisco de Logia Petit Verdot, Silvio de Cata Y Pluma, el gran Willie y los muchachos de Vinosaurio (mención especial para el salame casero de Nicolás); y enorme el placer de disfrutar esta reunión con dos viejos aliados en este duro apostolado(?), Fernando Mr Wines Musumeci (impecable anfitrión como siempre) y Marcelo Pacheco a quien no veía hacía mucho tiempo, gran reencuentro.





Pasamos una magnífica noche tomando grandes vinos. Me pareció todo de muy buen nivel, pero si pudiese resumirlo en 3 me quedo con el chardonnay (lejos del estilo cansador de muchos similares que abundan en las góndolas), el Luna merlot (por lo directo e intenso) y el cabernet sauvignon. Este último me quedó especialmente fijado en el recuerdo, espero volver a encontrármelo en el futuro.

martes, 9 de abril de 2013

Innovación




Así le llama El Porvenir al Corte IV 2011 de su línea Amauta. Un blend de syrah (60%), malbec (30%) y tannat (10%). Una composición no tan habitual, supongo que de ahí proviene el nombre.

Con un intenso color rojo sangre bien oscuro, muestra una paleta aromática interesantísima de entrada: recuerdos a cassis, hierbas secas, especias, tonos ahumados, todo en perfecto equilibrio y ensamblado. 

En boca es igual de complejo, notándose mas aún el buen mix entre las notas frutales y las herbales, tiene buena estructura y acidez y un final medio-largo con muy rico retrogusto que lo tornan delicioso e invita a seguir bebiéndolo. Lo mejor de todo es que ofrece algo mas que la típica fruta que nos dan la mayoría de los vinos, los toques de hierbas y especias lo hacen muy particular, y es al beberlo donde mas notamos esto, distinto a lo habitual.

Personalmente encuentro este "estilo" de vinos muy de mi gusto, y le encuentro puntos de contacto con el Punta Corral de Dupont (del que ya hablaré en otra ocasión) y (salvando las distancias de precio) con el cabernet franc de Riglos.  En mi opinión quedan muy bien esos tonos herbáceos y especiados combinados con las reminiscencias frutales, todo en su justa medida. Se aleja del recurrente camino de "bomba de fruta" para adentrarse por senderos mas complejos, donde sin duda la expresión del terruño tiene una importante influencia.

De cualquier manera, mas allá de mis preferencias personales, es para destacar el gran trabajo del enólogo Mariano Quiroga Adamo con este corte, complementando perfectamente lo aportado por las 3 uvas, logrando un abanico de descriptores y sabores muy interesante. En general todos los vinos de esta línea me gustan, pero este sobresale, y está muy bien para su precio ($83).

Un buen punto de partida para quien desee probar los demás productos de la bodega en la línea Laborum y El Porvenir.